El polvo es un problema que no resulta interesante, puesto que se va acumulando y solo lo notamos cuando ya ha pasado mucho tiempo.

El polvo proviene de dos fuentes principales, internas y externas. Internamente, creas polvo todo el tiempo: tu piel, tu cabello, la caspa de tus mascotas, niños y huéspedes, todo eso es polvo. Y desde fuera de la casa, todo tipo de polvo, mugre y materia extraña entran.

No hay forma de evitar por completo que el polvo se acumule en tu hogar, pero una forma de hacerlo es hacer la limpieza con regularidad.

Debido a que el origen del polvo es tanto externo como interno, acabar con él por es difícil, pero se pueden tomar algunas precauciones. Sella ventanas y puertas para reducir la acumulación de polvo; otro punto de entrada es a través de las aberturas de ventilación, que deben cerrarse cuando no estén en uso.

Otra técnica de control de polvo son los peluches, cojines y cosas afelpadas en tu hogar. Un purificador de aire también puede ayudar a atrapar el polvo transportado por el aire. ¿Tienes mascotas? Mantenlos bien arreglados para reducir el impacto que su cabello y caspa tienen en el interior de la casa.

Sigue los siguientes pasos para limpiar el polvo por completo:

Retira todos los artículos del área donde necesites quitar el polvo.

Usando una tela para limpiar el polvo, dale una tallada a la superficie. Trabaja de arriba hacia abajo.

Pasa el trapo por los elementos que retiraste para que el polvo que ellos tienen no te siga a donde ya limpiaste.  

Aspira, barre o trapea el área alrededor del lugar donde desempolvó. Lo más importante es tener los mejores productos de limpieza para retirar polvo, como los que encuentras en: Interclean.